De los creadores de un par de Blogs ahí
Cadaver Exiquisto
Disfruteng!
lunes, 20 de septiembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
#3560
Soy yo quien te retiene
Soy el que te mantiene lejos
Pues no es tu forma lo que me preocupa
Es tu contenido
Soy el que te mantiene lejos
Pues no es tu forma lo que me preocupa
Es tu contenido
viernes, 6 de agosto de 2010
#VII
Caminaba tranquilo por una noche, por una vereda. Sus pasos resonaban detrás suyo, justo detrás suyo. Cada tato giraba para asegurarse que los pasos que le seguían eran los propios y nunca ajenos.
El día no llega, el sol no cae, se desliza por debajo de todo y crece.
Los pasos se callan.
Solo queda un hombre.
Caminando.
El día no llega, el sol no cae, se desliza por debajo de todo y crece.
Los pasos se callan.
Solo queda un hombre.
Caminando.
sábado, 5 de junio de 2010
9
Qué
Qué qué
Qué me vas a decir?
Que una nube fría
Que una flor
Una flor
Una flor amarilla
Una flor
Que vivís a tropezones toda la semana
Que esperás y esperás
Solo para deslizarte por el Domingo
Con pena sin gloria
Que la flor verde, que la flor roja
Que el amanecer es la hora más fría
Que las horas son mentiras y que la flor
Y que la pena
Y que la entraña
Y que la hora
Y que el vaho de tu boca te recuerda a su boca, a la boca, a mi boca
A la boca-nada y esta boca-calle
La esquina del frasco de la noche
En la palma brillante del sol
Qué qué
Qué me vas a decir?
Que una nube fría
Que una flor
Una flor
Una flor amarilla
Una flor
Que vivís a tropezones toda la semana
Que esperás y esperás
Solo para deslizarte por el Domingo
Con pena sin gloria
Que la flor verde, que la flor roja
Que el amanecer es la hora más fría
Que las horas son mentiras y que la flor
Y que la pena
Y que la entraña
Y que la hora
Y que el vaho de tu boca te recuerda a su boca, a la boca, a mi boca
A la boca-nada y esta boca-calle
La esquina del frasco de la noche
En la palma brillante del sol
sábado, 15 de mayo de 2010
Road movie
Y ahí vamos,
Ahí vamos todos
En un carro infernal camino al final
Aullándole a la noche y la noche de vuelta
Al mundo entero con esa manía
Con esa manía
De entregarlo todo
Y no entregar nada
Ya nos vendieron todas las promesas en stock
Nos pusieron de ñata contra el vidrio
Gritaron, zarandearon y babearon órdenes de deseo
Y obedecimos
Entregando todo y entregando nada
Ahora volvemos
La venganza es finita y total
A cien kilómetros por hora tragando humo y polvo
Vomitando todo, diciendo todo lo que hay para decir
Raudos, veloces, camino al olvido.
Una vuelta errada
Luces de frente
Luces de freno
Cuatro venados
La venganza consumada
BLAM!
Ahí vamos todos
En un carro infernal camino al final
Aullándole a la noche y la noche de vuelta
Al mundo entero con esa manía
Con esa manía
De entregarlo todo
Y no entregar nada
Ya nos vendieron todas las promesas en stock
Nos pusieron de ñata contra el vidrio
Gritaron, zarandearon y babearon órdenes de deseo
Y obedecimos
Entregando todo y entregando nada
Ahora volvemos
La venganza es finita y total
A cien kilómetros por hora tragando humo y polvo
Vomitando todo, diciendo todo lo que hay para decir
Raudos, veloces, camino al olvido.
Una vuelta errada
Luces de frente
Luces de freno
Cuatro venados
La venganza consumada
BLAM!
miércoles, 7 de abril de 2010
jueves, 18 de marzo de 2010
Tardecita
Carlos estaba sentado en el escalón de la puerta de su casa. El día estaba pesado. Y entre cervezas tibias y alguna siesta ya había logrado pasar la mayoría de aquel apenas soportable verano.
Estaba ahí sentado. ¿Y qué hacía ahí sentado? Estaba esperando. Se suponía que Javier iba a llegar alrededor de las cuatro, ya eran las cinco menos cuarto y todavía no daba signos de vida. Justo pasaba una brisa tibia. Cerró los ojos y extendió su cara hacia el sol. ¿Cuanto más iba a demorar?
-¿Qué hacés tarado?-
-Eh?...-Entreabrió los ojos, la luz lo estaba matando. Se hizo una visera con la mano y distinguió la figura de su amigo envuelta en un halo de luz - Mirate vos...así con el sol detrás sos igualito a la virgen maría.-
Después de un leve intercambio de golpes, llaves y la búsqueda de dinero ya se encontraban camino a la rambla.
Javier era un tipo flaco, bastante más alto que Carlos y desde que tenían memoria siempre habían pasado los veranos en Montevideo. No por elección. Más bien se sentían de los pocos del barrio que no aprovechaban las achicharrantes temperaturas para viajar al Este, hacia climas iguales pero más cercanos al mar.
Delante de ellos se extendía el río de la plata y una multitud de lo más diversa que fue deliberadamente ignorada al rumbear hacia las rocas. Donde sabían no habría más que un par de pescadores sin mucho ánimo de charla.
En cuanto se acomodaron Javier, nunca lento ni perezoso, empezó a armarse un porro.
-¿Y tu vieja che? ¿Cómo anda?-
-Bien. Yo que sé. Después del ataque ese no lo vino nada más. Dice que si sigue bien le van a dejar volver a casa-
-¿Y tu viejo?-
-Bien, yo que sé. Viste que se borró mal. Cada tanto hablamos por teléfono, se fué con la mina a España. Igual me sigue pasando plata todas las semanas.-
-Es jodido...- La palabra terminó ahogada por el humo del faso - Yo que sé, son cosas que pasan boludo. ¿Sabés a quien me encontré el otro día?-
-No...a quien?- La voz de Javier seguía sonando seca intentando aguantar el humo. Se lo pasó a Carlos
-A Lucía-
-¿Y cómo está?-
Carlos le dió una pitada larga y profunda. -Embarazada-
-Que cagada...-
Estaba ahí sentado. ¿Y qué hacía ahí sentado? Estaba esperando. Se suponía que Javier iba a llegar alrededor de las cuatro, ya eran las cinco menos cuarto y todavía no daba signos de vida. Justo pasaba una brisa tibia. Cerró los ojos y extendió su cara hacia el sol. ¿Cuanto más iba a demorar?
-¿Qué hacés tarado?-
-Eh?...-Entreabrió los ojos, la luz lo estaba matando. Se hizo una visera con la mano y distinguió la figura de su amigo envuelta en un halo de luz - Mirate vos...así con el sol detrás sos igualito a la virgen maría.-
Después de un leve intercambio de golpes, llaves y la búsqueda de dinero ya se encontraban camino a la rambla.
Javier era un tipo flaco, bastante más alto que Carlos y desde que tenían memoria siempre habían pasado los veranos en Montevideo. No por elección. Más bien se sentían de los pocos del barrio que no aprovechaban las achicharrantes temperaturas para viajar al Este, hacia climas iguales pero más cercanos al mar.
Delante de ellos se extendía el río de la plata y una multitud de lo más diversa que fue deliberadamente ignorada al rumbear hacia las rocas. Donde sabían no habría más que un par de pescadores sin mucho ánimo de charla.
En cuanto se acomodaron Javier, nunca lento ni perezoso, empezó a armarse un porro.
-¿Y tu vieja che? ¿Cómo anda?-
-Bien. Yo que sé. Después del ataque ese no lo vino nada más. Dice que si sigue bien le van a dejar volver a casa-
-¿Y tu viejo?-
-Bien, yo que sé. Viste que se borró mal. Cada tanto hablamos por teléfono, se fué con la mina a España. Igual me sigue pasando plata todas las semanas.-
-Es jodido...- La palabra terminó ahogada por el humo del faso - Yo que sé, son cosas que pasan boludo. ¿Sabés a quien me encontré el otro día?-
-No...a quien?- La voz de Javier seguía sonando seca intentando aguantar el humo. Se lo pasó a Carlos
-A Lucía-
-¿Y cómo está?-
Carlos le dió una pitada larga y profunda. -Embarazada-
-Que cagada...-
Suscribirse a:
Entradas (Atom)